sábado, 15 de diciembre de 2007

Fiebre calibre 38

He tenido fiebre desde el 12 de diciembre. No creo que esto tenga nada que ver con las festividades relativas a estas fechas, más bien el hecho es que mucho de lo que construí, planeé, y preví para el próximo año desapareció de un plumazo. Estoy deprimido y dice una buena amiga que eso fue lo que me provocó la fiebre. Mi papá dice que es un virus, seguro también tiene razón. Yo a estas alturas le doy la razón a los dos, pero me preocupa más lo primero. Del virus se hará cargo mi sistema inmunológico, pero de los planes desaparecidos pues, yo. Ha sido una buena lección y la he aprendido. Y no, la lección no es aquella de si quieres hacer reir a Dios cuentale tus planes, eso ya lo se, la lección es: no juegues si no te sabes las reglas del juego. Y si las reglas del juego no tienen sentido, pues ya estamos claros que mejor me retiro. Cuando no hay árbitro, ni honestidad, ni espíritu deportivo, ni honor ni dignidad, cuando uno cree que esta jugando ajedrez y termina embarrado en el lodo con sange en la cara, dándote cuenta que en realidad lo que estabas jugando era rugby, lo menos que se puede uno decir es que es uno idiota para no darse cuenta desde el principio. Y bueno, no me voy a dar de latigazos por que ya lo sé, soy ingenuo y honesto. Y como no estoy dispuesto a renunciar a ninguna de las dos cosas, me retiro del juego. Hoy se acaba la fiebre.

7 comentarios:

marielo dijo...

Oiga calenturiento!.
1. Quiero decirte que estoy orgullosa de ti.
2. Hay, como todo, momentos de fiebre buena (de esa cargada de júbilo) y momentos en que la fiebre mala (esa de preocupación y estrés) hace aparición.
3. Emociónate, es un año nuevo, una nueva oportunidad y un nuevo aprendizaje, ahora sigue algo mejor, siempre sigue algo mejor...

Te quiero un montón, por cierto, sigo llorando de alegría la ver que somos admiradores de héroes como nuestros padres. El tuyo, el mío y otros más que me sé podrían encabezar una especie de Equipo A de super papás

danielgc dijo...

espero q ya estes mejor Jordi, feliz año!! y hola a mArielo!!!

Gabriela dijo...

A mi las fiestas navidenas, desde que las celebro lejos de casa, me resultan agobiantes y deprimentes. Segun yo me preparo para que no me afecten, pero cada anio sucede algo que PUM, me deja aturdida, confundida y sobre todo desguanzada. Este anio, para seguir con la tradicion, el 26 amaneci con algun virus tambien, de esos que te hacen sentir "la muerte chiquita". El 27 empece a reponerme pero aun me sentia bastante perjudicada. El 28 como que salio el sol. El 29 decidi consentirme y regalarme el dia entero, me corte el pelo e intente ponerme guapa. El 30 pude escribir mis deseos para el proximo anio y hoy estoy aqui para decirte estas cosas y enrollarte un poco, jeje. No te sientas solo, aunque uno a veces se sienta un marciano en la Tierra, habemos otros rondando por ahi.
Abrazos de fin de anio y que el 2008 te traiga sobre todo amor.
Bon cap d'any maco!!

Anónimo dijo...

Tu me has dicho que ésta vida siempre es cuestión de cómo decides verla, quédate con lo positivo que tuviste, las experiencias, los viajes, tu equipo de trabajo, en fin lo agradable que fué. y lo demás como tu dices se esfuma.
Besos

Anónimo dijo...

Sí eres honesto, y sostenerte así bien vale una fiebre. Ya pasó más de un año, quizá ahora la perspectiva sea distinta.

Si sirve decirlo, parece que en algún momento de la vida antes de llegar a lo que cada persona es hoy, todos han deseado ser íntegros y ser honestos y no dañar. A veces se daña sin querer hacerlo. Tal vez tu no lo sepas, pero por ahí andará alguien que haya sufrido fiebre por una jugada tuya dentro del rugby que más bien era lucha en lodo, creo yo.

Con todo y eso, tu sigues si siendo honesto y eso es lo que vale.

Jordi Rosquillas Tovilla dijo...

Un año y medio casi ha pasado y muchas cosas han cambiado. Vivimos y sufrimos y hacemos sufrir, creo que a lo más que podemos aspirar es a hacer el menor daño posible. Ojalá supiera quien es ese alguien para aprender de lo sucedido y quizá ofrecer una disculpa.

Anónimo dijo...

... solo era un quizá, como para entender. Pero las encuestas de satisfacción aplicadas dan como resultado que nadie, absolutamente nadie guarda de ti, a tu paso por la vida, más que recuerdos de cariño y de respeto ¡a la alza! Nada más que a gente extraordinaria le interesa comprender y reconocer y hasta ofrecer una disculpa si fuera necesario, por algo que ha ocurrido. (Quien te escribe no sabe jugar ajedrez, ni rugby pero tampoco lucha en lodo)